LA
MUJER EN LA MASONERÍA
Laura Vázquez
Para hablar de la Mujer en
la Masonería, es necesario pasearse primero por su
origen y desarrollo.
El orígen de la Masonería
se pierde en el tiempo, pero, lo más cercano a nosotras
nos dice que nace con la construcción del “Templo
de Salomón” en Jerusalén por el constructor
Hiram. Por otra parte hay historiadores que lo llevan a religiones
más antiguas. Fue en 1350 cuando comenzaron las construcciones
de las Catedrales, los ingleses llamaban FREE-STONE (Masón)
al albañil, para diferenciarlo del roguogh-masón
quien trabajaba la piedra bruta. Así nacen los llamados
grados simbólicos, pues el Albañil los dirigía
a todos en unos talleres que ya llamaban Logias.
Ésta época se
ha llamado “Masonería Operativa”, posteriormente
se fueron agregando elementos y no se construían tantos
templos, y se pasa de la Masonería Operativa a la Masonería
Especulativa, en los siglos XVl y XVlll.
Pero, retornemos a la antigüedad.
Ya A.C. existían ritos donde la mujer ocupaba sitios
importantes en las iniciaciones y en los sacerdocios. En Egipto
en los Misterios de Isis y Osiris, como en Grecia en los Misterios
de Eleusis y Ceres intervenían las mujeres.
Sin embargo, en la Edad media
con el auge de las Corporaciones de Arquitectos y Picapedreros,
que se dedicaban sólo a la construcción de Templos
y Catedrales, la participación de la mujer se vio reducida
(Aun cuando el “Libro de los Oficios del Proboste de
París”, año 1270, se habla de las corporaciones
femeninas, con mucha semejanza a las corporaciones de los
masones). Entre los constructores de la Catedral de París
(Notre Dame) estaba Sabine, quien esculpió varias estatuas
(ella tenía sus aprendizas).
Para el siglo XVlll surge la
Masonería Especulativa y con ella la Constitución
de Andersen (pastor anglicano en un mundo donde la mujer no
se había emancipado). En su Constitución Andersen,
escribe los llamados Landmarks (linderos o límites)
1723...
Como lo dice su nombre, allí
se indican los límites y el comportamiento, características,
y formas de ingreso y permanencia en las Logias. Y, como es
de suponerse hay uno que no permite a los esclavos, inválidos
ni mujeres pertenecer a una Logia.
Ciertamente la Masonería
ha honrado estos Landmarks, y yo apoyo esto (nos ha dado base
de sustentación, permitiéndonos permanecer a
través del tiempo). Pero, cuando la Masonería
pasa de Operativa a Especulativa, y el Templo que construimos
es nuestro Templo Espiritual, no podemos suponer que un inválido
y/o una mujer no tengan la capacidad intelectiva y espiritual
para trabajar su yo interior. Así que los hechos han
cambiado ese Landmarks.
Recordemos la Iniciación
Masónica, en el Rito Antiguo y Aceptado de la soberana
Ana de Estuardo, hija de Jacobo ll, quien reinó en
Gran Bretaña e Irlanda desde 1702 a 1714, asistís
tiendo a sus trabajos Masónicos, siempre.
En Francia, 1774, el Gran Oriente,
tomó bajo su protección, la llamada Masonería
de Adopción (sólo funciona si está asesorada
por un hermano masón), y se funda la Logia “El
Candor” y su primera Gran Maestra fue la Duquesa de
Borbón, siguiéndole la Princesa de Lamballe
y otras mujer de alta jerarquía social.
Pero, esto fue poco para el
espíritu de la francesas (quienes no querían
ser “adoptadas”) y en 1882 la Logia “Librepensadores”
inician a Marie Desarrimes, escritora y defensora de los derechos
de las mujeres. Ella creará luego la “Orden Masónica-Mixta
Internacional- El Derecho Humano” en 1893.
De esa Logia Madre se originan
muchas Grandes Logias en América, tales como Chile,
Argentina, Colombia y en México se funde la Logia “Alma
Méxicana”, la cual y con la ayuda evolucionada
y generosa de los hermanos, la hermana Malena Sánchez
de Alzaga, funda la Gran Logia Femenina “Alma Mexicana”
del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, siendo ella la
Logia Madre de la Respetable Logia Femenina “Fénix
8” a la cual pertenezco.
Para finalizar dejo esta reflexión,
¿cómo no estar las mujeres en la Masonería?,
si todo el Universo tiene los complementos masculino y femenino,
positivo y negativo, y así como dice el aforismo hermético:
“Como es arriba es abajo” todo ser humano tiene
algo de femenino y algo de masculino, positivo y negativo;
nos complementamos. Y en. Cada iniciación de los grados
de l Masonería siempre se complementan lo positivo
y lo negativo.
Es cuanto.
Libertad, Igualdad y Fraternidad
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